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  • Firma Digital más que una realidad, una necesidad.

    María José Martinez – Asociada

    El complejo escenario del COVID19 a nivel nacional y mundial ha significado un gran desafio para las empresas en muchos aspectos.  Uno de ellos es la prohibición de asistir a cada fuente laboral, limitando la realización de  actividades diarias y por ende los actos jurídicos necesarios para el desarrollo y funcionamiento de las empresas de una manera habitual. En este sentido, es que el medio idóneo para desarrollar estos actos es mediante la utilización de la firma digital y la implementación de herramientas digitales que permitan la reactivación progresiva de actos comerciales, legales y trámites necesarios de manera virtual.

    En líneas generales, la firma digital es el equivalente a la firma manuscrita en el mundo digital, otorgando al destinatario la certeza de que el documento recibido fue suscrito por el remitente y no tiene vicios ni alteraciones. En ese sentido, las personas (naturales o jurídicas) pueden realizar cualquier acto jurídico por medio digital con plena validez jurídica conforme lo regulada el Articulo 78 de la Ley General de Telecomunicaciones y su correspondiente Decreto Reglamentario.

    Para obtener esta herramienta, es necesario registrarse ante una de las Entidades Certificadoras Autorizadas por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), en el caso de las empresas privadas a través de la empresa Digicert S.R.L. la misma que ofrece que  el trámite sea  100% virtual y sin la necesidad de presencia física del usuario.

    Es importante aclarar que, en caso de una eventual disputa legal, los documentos digitales carentes de firma digital serán admisibles solamente como indicios. En cambio, los documentos que poseen firma digital serán admitidos con el mismo valor legal y probatorio que un documento físico reconocido por Notario de Fe Pública. Sin embargo, existen excepciones de documentos que inexcusablemente deben firmarse ante Notario de Fe Publica (testamentos, transferencia de inmuebles, etc.). Esta herramienta indudablemente permitirá reanudar las operaciones contractuales y comerciales que se encontraban en suspenso y carentes de seguridad jurídica.

    Por todo lo anterior y las circunstancias atípicas que estamos viviendo, dentro del “Plan de Implementación de Gobierno Electrónico” el Gobierno está implementando medidas que permitan integrar la firma digital en distintas instituciones (Registro de Comercio, Bancos, etc.).

    Asimismo, en pos de recaudar recursos y precautelar los derechos de propiedad intelectual, el SENAPI ha implementado la opción de recibir pagos electrónicos y admitir trámites virtualmente digitalizando la documentación física que usualmente se requería en formato PDF (sin firma digital) durante el periodo de emergencia nacional. Sin embargo, una vez suspendida la cuarentena, los documentos enviados digitalmente deberán ser presentados físicamente conforme lo establece la Resolución  Administrativa 013/2020 del 20 de enero de 2020.

    Somos de la opinión que la Firma Digital llegó para quedarse y su implicancia necesaria será cada vez más utilizada en nuestras vidas y no solo en aspectos laborales. Hay un antes y un después del COVID19, la introducción de la este tipo de herramientas digitales serán necesarias no solo para reducir la burocracia que actualmente vivimos sino también para modernizarnos legalmente.