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  • Teletrabajo en tiempos de Coronavirus

    Mariana Pereira – Socia

    Las medidas de aislamiento social adoptadas en casi todo el mundo activaron la necesidad de implementar una modalidad de trabajo denominada “Home Office” (llamado también teletrabajo) para que el personal de las empresas pueda continuar prestando servicios y estar operativas.

    Hasta la fecha de publicación del presente artículo, Bolivia cuenta con 441 casos confirmados y 29 fallecidos por coronavirus. El último reporte de la Autoridad de Salud indica que Santa Cruz concentra el 49% de infectados a nivel nacional con 215 casos confirmados, La Paz 101, Cochabamba 59, Potosí tiene 15 casos, Pando 11, Oruro 37, Tarija 2 y Chuquisaca 1, mientras que Beni es el único departamento sin casos en la actualidad. Esto pone a Bolivia dentro de la fase 3 del contagio lo que la enfermedad es aún rastreable y controlable. El problema es la rapidez con la que el virus se expande y se multiplica.

    En vista de esta situación el Gobierno Nacional y los Gobiernos Autónomos Departamentales y Municipales de distintos departamentos han decretado la cuarentena total, la medida principal de prevención y contención del COVID -19, la cual conlleva una serie de situaciones excepcionales como el cierre de fronteras, prohibición de circulación al transporte público y privado y el cierre de empresas en todo el territorio nacional (salvo por las de primerísima necesidad).

    Ahora bien, ante las inminentes prohibiciones que la cuarentena determina y la nueva regulación emitida para el teletrabajo, lo recomendable para las empresas es contar con procedimientos documentados claros para socializar entre sus funcionarios de tal manera que los mismos logren responder, recuperar, reanudar y restaurar el nivel de operación predefinido durante y después de una interrupción como la que estamos viviendo, y de esta manera lograr que el impacto negativo sea el menor posible para la organización.

    El Gobierno de Bolivia, oportunamente y no ajeno a esta realidad, el pasado 14 de abril de 2020 promulgó el Decreto Supremo No. 4218 que regula el teletrabajo en el país.

    El mismo Decreto presenta una definición de teletrabajo, como “una modalidad de relación laboral o de prestación de servicios, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas, utilizando las TIC en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en la cual no se requiere la presencia física del teletrabajador, siempre que las necesidades y naturaleza del trabajo lo permitan”.

    El Decreto Supremo No. 4218 establece que las obligaciones del empleador para con el teletrabajador son: (i) Proveer al teletrabajador, cuando corresponda, el equipamiento y el software requeridos para la adecuada prestación de los servicios contratados; (ii) Capacitar al teletrabajador para el adecuado manejo y uso del equipamiento y software necesarios para desarrollar sus funciones; y (iii)  Establecer medios de comunicación formales, para comunicar y hacer el seguimiento correspondiente a las tareas asignadas al teletrabajador.

    Por otro lado, las obligaciones que debe observar el teletrabajador son: (i) Cumplir con los protocolos de seguridad establecidos para salvaguardar la información, equipos informáticos y otros bajo su custodia; (ii)  Permitir al empleador o entidad pública el libre acceso a la información relacionada con el teletrabajo; (iii) Informar en un plazo no mayor a 24 horas al empleador o entidad pública cuando el equipamiento y/o software que se encuentre bajo su custodia, sufra algún daño, extravío, robo, destrucción o cualquier otro imprevisto que impida su utilización; y (iv) Guardar confidencialidad respecto a la información de propiedad del empleador o entidad pública, o bien, a los datos que tenga acceso como consecuencia del teletrabajo.

    El teletrabajador que disponga del equipamiento suficiente utilizará el mismo para la realización de sus actividades, eximiendo de responsabilidad al empleador o entidad pública sobre su uso.

    Finalmente en cuanto al Decreto Supremo se refiere,  éste establece que será necesario enmendar los Contratos de Trabajo estableciendo la aplicación del teletrabajo permanente o temporal, según correspondiese.